Este año, el 9º Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México DOCSDF celebra una década de Wapikoni mobile, importante proyecto canadiense de audiovisual comunitario.

Onikakw
Fotograma de Onikakw (Despierten, 2013) de Sipi Flamand (Foto: DocsDF)

 

Redacción CMC

México, D.F. En su novena edición, el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México (DocsDF) dedica tres programas a Wapikoni Mobile, un estudio itinerante de capacitación audiovisual para jóvenes de comunidades originarias. A diez años de su fundación, se erige como un referente de creación de documentales e intervenciones multidisciplinarias a nivel continental. Ha producido cerca de 600 cortometrajes con la participación de 2,500 jóvenes provenientes de 21 regiones, en ocho países.

Dentro de la selección de DocsDF, el programa Wapikoni Mobile se integra por 13 cortometrajes de Primeras Naciones, entre las que destacan: Emberas, Kunas, Atikamekw, Anishnabe, Innu, Micmac y Quechua. Estos se proyectarán conjuntamente a lo largo de cuatro días, en diferentes sedes de la Ciudad de México. De forma paralela, la sección Un, Docs, Tres por mí… y por Wapikoni busca que el público infantil conozca diversas realidades y reflexione a partir de lo que observan en pantalla, por lo cual presentará dos programas con 7 y 10 cortometrajes infantiles, respectivamente, de países como Irán, Bélgica, Polonia, Túnez y México.

 

LA HISTORIA DE WAPIKONI MOBILE

A mediados de 2004, la realizadora canadiense Manon Barbeau puso en marcha el proyecto Wapikoni Mobile, dirigido a las comunidades de las «Primeras Naciones» de Quebec, Canadá, con la participación del Consejo de la nación Atikamekw y el Consejo de la Juventud de las Primeras Naciones de Quebec y Labrador.[1] Consiste en un estudio itinerante que visita comunidades para impartirles capacitaciones a jóvenes sobre audio y video, con el fin de que se expresen mediante el video y la música. Esto facilita la interacción y comunicación entre ellos además que contribuye a su apertura con el mundo.

Conscientes de que es necesario fomentar la educación desde cada localidad, pues los antiguos programas oficiales exigían a los niños permanecer lejos de su familia durante diez meses para concluir sus estudios, los facilitadores perfilaron un enfoque eminentemente educativo que satisficiera las demandas regionales, anteponiendo la difícil realidad que enfrentan las comunidades de las Primeras Naciones por la violencia doméstica, el suicidio y las adicciones, incluso de una generación a otra:

Hemos conocido la vergüenza y el rechazo de todo lo que afecta su patrimonio, sobre todo la vergüenza de su familia y de su tradición espiritual. Se les prohibió utilizar su lengua, costumbres y creencias, fueron denigrados y el contacto con sus familias era extremadamente limitado. Para muchos de estos jóvenes, el abuso físico y sexual fueron las consecuencias de la ruptura con su mundo que más severamente los agobiaron.[2]

Para 2012, Wapikoni Mobile había realizado múltiples capacitaciones en naciones y comunidades autóctonas. Logró cerca de 2000 inversiones en talleres de creación y producción de video y música, realizando cerca de 360 grabaciones musicales y 450 cortometrajes, algunos traducidos en varios idiomas. De igual manera, organizó conferencias y cientos de actividades de divulgación en festivales, obteniendo más de 40 galardones nacionales e internacionales. Paralelamente, se instalaron algunos estudios permanentes para continuar con las capacitaciones, siendo Wetomaci el primero que inauguró hacia 2006.

 

UNA METODOLOGÍA PARA JÓVENES

La pedagogía básica de los talleres es «aprender haciendo». Durante la producción, los trabajos son supervisados por cineastas profesionales y un joven trabajador o coordinador local, quien asegura el arribo del estudio rodante y recluta a los participantes, fungiendo como enlace entre la comunidad y los talleristas. De esta manera, las materias básicas abordadas son el guión y aspectos técnicos como cámara, sonido y edición, mismos que tienen aplicación en documentales, cortos de animación, ficción y videos musicales.

A largo plazo, se busca “que los participantes afirmen su identidad mediante el lenguaje, el desarrollo de las habilidades y la apropiación de herramientas de comunicación, para poner fin a su aislamiento y crear una red con los realizadores de las Primeras Naciones y otros lugares, a fin de combatir los prejuicios entre inmigrantes”.[3] Tras contar con una participación financiera envidiable, Wapikoni Mobile sufrió importantes recortes económicos que lo dejaron en una situación endeble.

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El programa Wapikoni Mobile de DocsDF se proyectará del martes 4 al viernes 7 de noviembre, en diversos horarios y sedes de la Ciudad de México. Por su parte, la sección Un, Docs, Tres por mí… y por Wapikoni tendrá proyecciones alternadas durante el fin de semana.

 

Para mayor información de los programas y sinopsis:

http://docsdf.org/wapikoni-mobile/

http://docsdf.org/one-two-three-for-me-and-for-wapikoni/

 


[1] El nombre del proyecto debe inspiración a la memoria de una joven activista atikamekw, Wakiponi Awashish, quien murió en un accidente de tráfico. Asimismo, el glosario que aparece en el sitio electrónico del proyecto señala que los nativos son nombrados en Quebec como las «Primeras Naciones».

[2] “El universo Wapikoni”, en Wapikoni mobile, <http://wapikoni.tv/univers/about>, 14 de octubre de 2012. Traducción propia.

[3] Idem. Traducción propia.

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