Se revisaron las principales características en el III Seminario de Radio y Comunicación Indígena del Programa Universitario México Nación Multicultural UNAM.

 

Redacción CMC

México, D.F. El pasado martes 12 de marzo se celebró la segunda sesión del III Seminario de Radio y Comunicación Indígena, en el Auditorio Lucio Mendieta de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Asistieron el doctor José Manuel Ramos Rodríguez y la ex funcionaria de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas CNDI, Citlali Ruiz.

El Sistema de Radiodifusoras Indígenas de la CNDI, comentó el doctor Ramos, cuenta con 21 estaciones que fueron creadas en un período de cuatro décadas. La última –sita en Durango– vio su nacimiento mucho tiempo después de solicitar la señal radiofónica.

“¿Cómo entender al sistema?”, se preguntaba el doctor Ramos. Es necesario abordarlo en contraste con el panorama mediático nacional. Actualmente cubre 16 estados del país, en regiones con gran densidad de población originaria. Dentro de un estudio realizado hacia 2005, se analizaron diversas variables de aquél entre los que destacan la audiencia. La investigación apuntó que las radios en lengua originaria se ubican en el 1º y 2º lugar de preferencia entre los radioescuchas; además, la población joven sintoniza dichas estaciones, por lo menos, una vez a la semana mientras que los adultos llegan a escucharlas diariamente.

¿Por qué son tan importantes las radios indígenas / comunitarias? Su programación incluye avisos y/o servicio a la comunidad, acompañados de cápsulas temáticas que subrayan la importancia de la lengua, cultura e identidad, siendo una revitalización para las mismas lenguas y expresiones culturales. No obstante, su sostenibilidad abarca tres rasgos importantes: a) el aspecto financiero, b) la institución y c) lo social.

Por su parte, Citlali Ruiz expresó que estas emisoras son subvencionadas por medios públicos. Su personal es indígena, a manera de interlocutores institucionales con las propias comunidades. A la pregunta sobre por qué no se dictan políticas nacionales en materia de radiodifusión comunitaria, la ex funcionaria de la CDI respondió que aquello no sucedió durante su gestión “para que haya mayores iniciativas por parte de las comunidades”. Hace 15 años –continúa– no había personal indígena en el sistema. Entonces, la institución y las mismas radiodifusoras entendieron que debían colaborar con las propias comunidades. Hoy, cerca de 10 directores de radiodifusoras regionales son autóctonos. Sin embargo, en seguimiento a lo postulado por el doctor Ramos, la sostenibilidad es complicada debido a que no existe el interés institucional para mejorar las condiciones laborales de las radiodifusoras, en aumentar salarios o formalizar plazas de los integrantes, ni la subdirección de administración de recursos.

Las radiodifusoras indígenas y/o comunitarias siguen siendo necesarias para esta población ante las condiciones actuales de migración, erigiéndose  como una alternativa de autoafirmación cultural y mejoramiento del entorno. Ante la imposibilidad del IMER por abordar temáticamente esta línea, aunado al público cautivo real que existe en distintas regiones de nuestro país, conviene revisar los casos exitosos de radios comunitarias que surgieron en países como Australia y Nueva Zelanda ya que, por ejemplo, en Estados Unidos, el subsidio de los sistemas de radio públicas aporta un porcentaje importante a las radios comunitarias. “Este sistema lo están dejando morir lentamente. Es difícil pensar a dónde va”, concluye el doctor Ramos.

WOODS_Paolo_MelianiseGabreus
Paolo Woods, “La hermana Melianise Gabreus, presentando su popular programa en Radio Men Kontre, en Haití”. Imagen exhibida en World Press Photo 2012, con sede en México.
Anuncios