Por Nancy Chávez*

“El mundo que queremos es uno donde quepan muchos mundos. La patria que construimos es una donde quepan todos los pueblos y sus lenguas, que todos los pasos la caminen, que todos la rían, que la amanezcan todos.”

Ejercito Zapatista de Liberación Nacional,

IV Declaración de la Selva Lacandona

 

 

 

En nuestro país, hablar de la radio indigenista significa hablar de un medio de comunicación único en su tipo, que en el delirio de la falacia nos impide compararla con las radios indígenas o las comunitarias a pesar de ser ambas la base de su modelo comunicativo. La premisa del gobierno es que las radios indigenistas no son ni indígenas ni comunitarias, sin embargo, es necesario analizar hasta qué punto es válido hacer esta diferenciación.

El origen

Entre 1979 y 2000, el Estado Mexicano instaló 21 radiodifusoras  en algunas de las zonas más marginadas del país. Las radios transmitían en lenguas indígenas  y constituían la principal herramienta de difusión cultural del  entonces Instituto Nacional Indigenista.

      Desde su nacimiento estas radios tomaron a los medios comunitarios como modelo. De hecho, hasta principios de los años 90, tuvieron una estrecha relación con la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC)  por lo que sus programas intentaban ser útiles para la comunidad, su ámbito de acción era local y animaban a la participación comunitaria en la toma de decisiones (Castells I Talens, 2011).

    Es así como las radios se vieron marcadas por una programación no comercial que les permitió arraigar entre unas audiencias que escuchaban por primera vez su lengua en un medio de comunicación masiva.

   

   Para el siglo XXI, la administración de Vicente Fox certificó la defunción del indigenismo y borró la palabra del vocabulario de las políticas públicas. La traducción administrativa de este suceso fue  la desaparición en 2003 del Instituto Nacional Indigenista (INI) creado en 1948 por decreto presidencial, y su substitución por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

 

La actualidad

Hoy, el Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas (SRCI) de la CDI comprende veinte emisoras que transmiten en la banda de amplitud modulada y siete más en la banda de frecuencia modulada operadas, cuatro de ellas, con la participación de niños y niñas mayas en los albergues de Yucatán (CDI, 2012).

Las características de las radios indigenistas son:

  1. Un perfil común: Aunque cada radio es un caso único, la organización, programación y teorías que alimentan su operación cotidiana han alcanzado una relativa homogeneización.
  2. No son comerciales: Todo el dinero y recursos provienen de la CDI, lo que al menos en teoría, les garantiza independencia de los intereses comerciales y de las presiones de caciques y políticos locales. 
  3. Transmiten en lenguas indígenas y en español: Algunas radios dividen la programación entre varias lenguas y el español, en otras domina el español y en algunas otras se intenta usarlo sólo en casos de absoluta necesidad, como cuando el invitado de un programa no entiende la lengua indígena. En cualquier caso, cuando las lenguas indígenas aparecen en antena, lo hacen con normalidad y sin folclore, ya sea para hablar de tradición y cultura o de crimen organizado y política internacional.
  4. Sus funciones se inspiran en medios comunitarios: En su estudio de radio XEZV “La Voz de la Montaña”, en Guerrero, José Manuel Ramos Rodríguez (2005) explica cómo la colaboración de la radio con asociaciones civiles  y populares ha creado una cohesión social en la zona y cómo la radio ha fortalecido el sentido de identidad y extendido el significado de comunidad. El trabajo de Ramos muestra el ejemplo de una radio operada desde la comunidad y en sintonía con la comunidad.
  5. Cuentan con gran popularidad: Se han convertido en una parte esencial en la vida de sus escuchas, pues, sirven de enlace interpersonal para mandar avisos, la gente acude a ellas cuando tiene problemas de salud o legales, los emigrantes las frecuentan por Internet y las usan como mediadoras entre ellos y su pueblo y como consecuencia han conseguido una importante presencia simbólica en la vida comunitaria.

La discusión

Las radios del SRCI se presentan como radios públicas e indigenistas, pero en ningún caso como indígenas ni comunitarias.

     Ni a las organizaciones de base indígenas, ni al gobierno les ha gustado decir que las radios son indígenas; a los primeros porque no les querían dar “legitimidad indígena” a unas difusoras que le pertenecen al gobierno federal; a los segundos, porque querían dejar claro quiénes eran los dueños para no dejar de serlo. Por lo tanto, la primera etiqueta a evitar ha sido la de “indígena”; el argumento es aparentemente sencillo: como las radios le pertenecen al Estado y no a las comunidades indígenas, no son indígenas.

     De acuerdo con Giovanna Gasparello, “el enunciado de que las radios son indigenistas, también le conviene a las radios comunitarias indígenas que ha surgido con fuerza en estados como Oaxaca y Guerrero, a menudo sin permiso, y que así se otorgan la legitimidad y la exclusividad de decir que ellas sí son indígenas.

    Entonces, las radios indigenistas son de la CDI: le pertenecen en un sentido material y legal, es en ese sentido que son medios indigenistas. Pero decir que la radiodifusión es indigenista, no indígena esconde otra realidad menos aparente en términos políticos o administrativos, pero mucho más tangible en términos de usos sociales.

    Tomemos el ejemplo de una de las 24 radios indigenistas en el país,  Radio XENkA, “La Voz del Gran Pueblo”, de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo. La radio transmite en maya. La directora es maya, los locutores y las locutoras son mayas, los programas que emite la radiodifusora son hechos en la península de Yucatán y tratan temas de salud, derechos, mujeres o historia maya desde una perspectiva local. Los mayas usan la radio para comunicarse mediante avisos y a través de ella se dedican canciones, poemas e historias. Es el principal medio de comunicación para los mayas de esa zona de Quintana Roo y sus prácticas cotidianas de operación son mayas. En el día a día, sobre todo para las personas que la escuchan, la radio es maya. Es innegable que la radio es indigenista, sin embargo, no queda claro que no es indígena.[1]

      La cercanía entre las radios y las poblaciones es tan latente que algunas encuestas han mostrado que la mayoría de los oyentes desconocen que las radios pertenecen al gobierno federal (Cornejo Portugal, 1998). En muchos aspectos, los pueblos indígenas han usado estas radios como herramientas para defender sus intereses, a pesar de ser propiedad de la CDI. En otras palabras, las radios son indígenas porque aunque el Estado las use en beneficio propio, las comunidades indígenas hacen lo mismo.

    La segunda etiqueta a evitar ha sido la de “comunitaria”. Así en 2004, Marcela Acle, funcionaria de la CDI, reiteraba que las radios indigenistas debían estar separadas de AMARC por ser públicas y no comunitarias: “no nos definimos como radios comunitarias pues consideramos que tenemos diferencias importantes respecto a ellas”.[2]

    Por su lado, a la radiodifusión comunitaria tampoco le interesa caminar al lado de unas radios que le pertenecen al mismo Estado que con frecuencia reprime a los medios comunitarios. El Estado, además ha controlado y censurado las radios indigenistas y las ha intentado usar a su favor (Castells I Talens, 2004).

     Finalmente, si la teoría impide que las radios indigenistas sean vistas como comunitarias, la práctica hace que esta afirmación no pueda ser tan rotunda por dos razones: porque el concepto de “comunitario” debe ser maleable para que sea útil[3]  y porque estas radios a menudo están más cerca de los intereses comunitarios que de los intereses del Estado.

La conclusión

 

A pesar de la insistencia por parte del gobierno, comunicadores populares e investigadores, de que las radios indigenistas no son ni indígenas ni comunitarias, existen cuestiones que son innegables y que además son narradas por la propia CDI en su página electrónica:

     En primer lugar, las radiodifusoras indigenistas se han abierto paso en la mente y el corazón de sus escuchas. Locutores, operadores, músicos, intérpretes, danzantes, compositores, narradores, corresponsales y muchos indígenas más han hecho suyo este espacio de comunicación único en su tipo.

       A lo largo de 30 años, las radiodifusoras indigenistas han transmitido y difundido la lengua, la cultura, las tradiciones y la música de las comunidades y los pueblos indígenas.

      En estos años, las radiodifusoras indigenistas también han hecho escuela, han formado recursos humanos al interior de las propias radios, pero al mismo tiempo han abierto espacios para la comunidad, trabajando con corresponsales comunitarios y capacitando a productores radiofónicos en las comunidades indígenas.

     Hoy, cerca del 75% del personal que labora en las radios es indígena y la calidad de su trabajo también es reconocida por innumerables instituciones que acuden a la radio, cada vez más, para la difusión de mensajes de interés para la población.

 

     Las emisoras del SRCI son las únicas, en todo el país, que transmiten en 31 lenguas indígenas, en cumplimiento del derecho de los pueblos indígenas a ser informados en su propio idioma.

    Durante este cuarto de siglo las radios indigenistas han sido facilitadoras de procesos educativos, del uso de las lenguas y de su fortalecimiento. Pero, sobre todo, se han convertido en un puente de comunicación entre el mundo indígena y el no indígena.


[1] Castells I Talens, Antoni. ¿Ni indígena ni comunitaria? La radio indigenista en tiempos neoindigenistas.

[2] Calleja, A. & Solís, B. (2005). Con permiso: la radio comunitaria en México.

[3] Los trabajos de Clemencia Rodríguez (2001), Robert Huesca y Brenda Dervin (1994), Stephen Riggins (1992), John Downing (2001) o Alfonso Gumucio Dagron (2001) advierten de los peligros de la rigidez en las categorizaciones que tanto se usan en las ciencias sociales.

Bibliografía:

Sistema de Radiodifusoras Culturales. CDI [en línea] 10 de octubre de 2012. Indigenistas http://www.cdi.gob.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=180&Itemid=44

Gasparello, Giovanna. Donde crece la flor de la palabra. Reflexiones sobre la radio comunitaria indígena en los Estados de Guerrero y Oaxaca, México. Nómadas, núm. 29, enero-junio, 2011. Universidad Complutense de Madrid. Madrid, España.

Castells I Talens, Antoni. ¿Ni indígena ni comunitaria?. La radio indigenista en tiempos neoindigenistas. Comunicación y Sociedad, núm. 15, enero-junio, 2011, pp. 123-142, Universidad de Guadalajara, México.

Calleja, A. & Solís, B. (2005). Con permiso: la radio comunitaria en México. México: Fundación Friedrich Ebert-México.

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*Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México

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